domingo, 26 de agosto de 2007


CHARLA SOBRE LA UP

Colombia ha vivido como otros países del actual tercer mundo, procesos despóticos y autoritarios que han continuado con esa brecha de represiones ancestrales; desacreditando, persiguiendo, hostigando las libertades y derechos fundamentales de sus principales y mas fervorosos opositores, procesos que han sido disfrazados en supuestas democracias y estados legítimos; algo que no es aceptado o reconocido por la mayor parte de la población, que piensa o al menos concibe la represión cuando es dada por un estado dictatorial o juntas militares, como el caso de Argentina y su cerca de 30.000 opositores desaparecidos , Chile con Pinochet y su golpe de Estado a Salvador Allende donde alrededor de 35.000 activistas políticos fueron torturados y asesinados como sucedió con el cantautor Víctor Jara; en Sudáfrica los miembros del Primer Congreso Nacional Africano fueron sometidos a décadas de persecución y hostigamiento político; en octubre de 1965 en Yakarta fueron masacrados en solo una noche alrededor de 300.000 a un millón de militantes y simpatizantes del Partido Comunista de Indonesia , para que el general Suharto pudiera llegar al poder sin ningún tipo de oposición o refutación.

Pero lamentablemente estos procesos de desaparición, vulneración y genocidio, también son implementados en sociedades aparentemente democráticas y donde se dice respetar las diferentes ideologías y partidismos, es así, como vemos el caso del Genocidio contra la Unión Patriótica (nombre dado en conmemoración del frente de lucha del libertador Simón Bolívar), partido político, fundado en 1985 como parte de una propuesta política democrática por parte de las FARC , pero que con el tiempo se estableció como ajeno a la lucha armada de este grupo alzado en armas, la UP también tenia una alta participación del Partido Comunista y otros sectores intelectuales, cuyo programa central consistía en la apertura dirigida a formas de democracia profunda y que realmente estuvieran en pro de las necesidades y realidades sociales; políticas que combatieran la inequidad y la injusticia social, además de proponer la elaboración de una nueva Carta Constitucional, algo que fue retomado posteriormente por el M-19 y así la conformación de la Asamblea Constituyente.

El caso de la UP, sus planes de exterminio como el del “Baile Rojo” (1986), la “Operación Cóndor “(1985), Golpe de Gracia (1992), exterminaron con miembros parlamentarios y militantes, como Jaime Pardo Leal quien fue sindicalista, creador de Asonal Judicial, con una amplia labor judicial, profesor, pedagogo de la Universidad Nacional de Colombia, se convierte y se cataloga inmediatamente - al igual que muchos otros grandes personajes como Jose Antequera, Bernardo Jaramillo, Manuel Cepeda y muchos otros , magníficos seres humanos con una extensa capacidad de sensibilización y criterio, al sumarse su pertenecía a un grupo político de izquierda - en “Enemigos internos del país ”, ¿Por qué ?, por el solo hecho de poseer una infinita simpatía y acogida del pueblo, de las amplias multitudes que lloraron y gritaron sus muertes, se convirtieron en amenazas por ser disidentes de políticas de corrupción y enmudecimiento, luchando en contra de un sistema, de un establecimiento “ese extraño aforismo de imprecisión jurídica que sin un rostro determinado, dispone el orden y el caos nacional… el que decreta y se esfuerza por sostener y fomentar un conflicto armado de larga duración y poca opción de resolución” como es descrito por Maureén Maya en el libro Prohibido Olvidar , donde se atreve a rescatar esa memoria histórica que ha sido ampliamente tergiversada llevando a la descortés impunidad, perpetuando diariamente mas Crímenes de Estado, ya que al no poseer un correcto juzgamiento se perpetua el desarrollo sostenido de estos a través de la historia, desde la Guerra de los 1000 días, su posterior “pacificación” con el establecimiento del Frente Nacional, donde solo los dirigentes y la burguesía naciente disfrutaban de las mieles del poder, sabiendo que su pueblo, sus electores, habían dado su vida, su familia, sus pocas posesiones por la implementación de un color.

Es doloroso, que nosotros como colombianos, como suramericanos, como miembros de un “Estado”, no nos preocupemos por la memoria, por la verdad, por la Justicia, o para decirlo de una forma mas precisa como es enunciado por el Subcomandante Marcos “La memoria no es una fecha que señala el inicio de una ausencia, sino que es un árbol que, plantado en el ayer, se levanta al mañana. Nada estará completo si falta la memoria. Y 'memoria' es como acá llamamos a la justicia. ”

Estoy segura y basándome además en la Filosofía de Liberación y uno de sus tantos presupuestos, que el reconocimiento de nuestra verdad histórica, de nuestra conciencia latinoamericana, centrada en las necesidades de nuestro pueblo, de nuestras razas, darán un importante paso hacia la justicia, la dignidad y la fraternidad.
Recordar y reconocer el Genocidio contra la Unión Patriótica es solo una forma de participar en la reinvidicación de una parte muy importante y abatida para nuestra historia, para identificar que nunca nuestro pueblo colombiano a vivido una verdadera democracia, que siempre se ha perpetuado el silenciamiento, la mentira y los intereses de una minoría que es dueña del poder que continúan con este gracias a acuerdos ilegales, gracias al miedo impartido por campañas represivas y basados en el exterminio de aquellos que se niegan rotundamente a pertenecer o permitir un sistema que socava las libertades y los derechos inalienables de la personas .
Como es posible que en pleno siglo XXI, año 2007 y su actual gobierno, se sigan ejecutando persecuciones a sobrevivientes de la UP o familiares de estos, basado en la “Seguridad Democrática” como es el caso de JOSE JOAQUIN CUBIDES, expresidente del Concejo de Fortul , por el movimiento político UNIÓN PATRIOTICA, quien se desempeñaba como Secretario General del Sindicato Departamental de Pequeños y Medianos Productores del Agro, SINDEAGRO, quien fue asesinado el 08 de noviembre de 2004 o el caso de Alirio Silva, líder regional de la UP asesinado el 1 de marzo de 2004 en la región de Putumayo, por solo nombrar algunos, son alrededor de 150 casos de activistas de la UP víctimas de homicidios o desapariciones en diversas regiones del país en el 1er periodo del Presidente Álvaro Uribe.

En el momento en que reconozcamos nuestra historia para no volverla a perpetrar y recaer en ella, en el momento en que retomemos las banderas e ideología que fueron propuestas por partidos políticos como la UP, que transcurridos mas de 20 años a partir de su creación, sus ideas siguen siendo actuales al contexto del país, como es el caso del proceso de paz el cual fue proclamado y sustentado por Jaime Pardo Leal “corresponde a una realidad política del país. El proceso de paz no depende del presidente de la república ni del militarismo. El proceso de paz es un derecho de los colombianos y eso ya no lo puede atajar nadie. Desde luego que ese proceso de paz tiene que estar complementado con las reformas políticas y sociales, pero el pueblo impondrá la paz e impondrá las reformas y esa es la tarea que le corresponde a las fuerzas políticas en la actualidad”.

En ese momento se podrá manifestar La filosofía latinoamericana como resultante en último termino de una toma de conciencia de la dependencia y por lo mismo de la necesidad de una búsqueda de libertad, y así, como dijo Emiliano Zapata “Ahora sí puedo morir. Esto era lo que yo deseaba; que se sepa por qué luchamos; que conozcan la causa que defendemos; que vengan hasta nosotros; que nos vean, nos estudien y luego vayan y digan la verdad; que nosotros somos honrados y no bandidos."

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